Hijos Comunes

Quizás uno de los detalles más importantes..

El divorcio es una de las experiencias más estresantes y dramáticas las que puede enfrentarse un niño pues origina una serie de cambios familiares, emocionales, sociales y económicos.

Si de la relación de convivencia existen hijos menores de edad, al producirse la ruptura o cese de la convivencia, hay que ir al procedimiento judicial de medidas paternofiliales para regular los efectos que esa separación va a producir sobre los hijos.

El Convenio Regulador es el documento en el que se recogen las relaciones económicas así como las relativas a los hijos en los casos de separación o divorcio.

En concreto, en el convenio regulador se establece a que cónyuge se le atribuye la guarda y custodia de los hijos, se fija el régimen de visitas y comunicaciones de que podrá disfrutar el cónyuge que no tenga la custodia, se atribuye el uso de la vivienda y del ajuar familiar, se establece la pensión de alimentos para los hijos y la contribución de cada cónyuge al sostenimiento de las cargas familiares, y se fija la cantidad que, en su caso, y en concepto de pensión compensatoria, uno de los cónyuges deberá satisfacer al otro por el desequilibrio económico que se deriva de la separación o el divorcio.

Los jueces acuerdan la custodia compartida de los hijos cuando la relación entre los progenitores es relativamente buena y estos se respetan en sus relaciones personales y con las personas que convivan en el hogar familiar. También tienen en cuenta la práctica anterior de los progenitores en sus relaciones con sus hijos y sus aptitudes personales. Es muy importante la cercanía de los domicilios, ya que si ambos progenitores viven en ciudades distintas es inviable la concesión de una custodia compartida. También tienen en cuenta la edad de los menores y sus preferencias, además de los horarios y disponibilidad de los padres.

Se entiende por pensión de alimentos no sólo la comida, sino todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica de los hijos. Incluye también la educación, los libros de texto y los uniformes escolares.

Es el derecho que tiene el progenitor que no tiene la custodia de los hijos de poder visitarlos y contactar con ellos.

También puede establecerse un régimen de visitas y comunicación de los nietos con sus abuelos.

En defecto de acuerdo de los cónyuges, el uso de la vivienda familiar y del ajuar doméstico, corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden, incluso cuando la casa es propiedad exclusiva del que se marcha.

Una vez que ha finalizado el procedimiento de divorcio es posible que las circunstancias de alguno de los cónyuges hayan cambiado y sea necesario solicitar una modificación en las medidas fijadas mediante sentencia. Pueden modificarse la pensión de alimentos, el régimen de visitas o la pensión compensatoria, entre otras.